La forma de la mano
· Postura y cuerpo · Nivel 1 · 10 min
A generaciones de niños se les enseñó a tocar «sujetando una manzana» o «una pelota de tenis». La imagen es útil, pero no la tomes demasiado al pie de la letra: una mano que aprieta una pelota imaginaria es una mano tensa. Lo que buscamos es la forma natural de la mano en reposo.
Encontrar tu forma natural
- De pie, deja colgar los brazos a los lados, completamente relajados. Mírate las manos: los dedos están curvados de forma natural y el pulgar, un poco separado de la mano. Esa es tu forma básica.
- Sin cambiar nada, lleva la mano al teclado: las yemas descansan sobre las teclas y el arco de la mano sigue redondeado, como un pequeño puente.
- Pon la mano plana sobre la rodilla y deslízala hacia ti hasta que los dedos se curven solos: otra forma de encontrar la misma forma.
Puntos de control
- Los dedos 2, 3, 4 y 5 tocan con la yema (justo delante de la uña). Para un sonido muy suave y cantabile, puedes tocar con el dedo más plano, con la parte carnosa.
- La última falange (la articulación de la uña) nunca debe hundirse hacia dentro: es el defecto más frecuente del principiante. Se mantiene firme.
- Los nudillos (los «bultos» de la base de los dedos) forman la parte alta del arco: no deben hundirse.
- El pulgar toca con su lado, cerca de la esquina de la uña, ligeramente doblado y relajado. No cuelga por debajo del teclado ni se pone rígido hacia fuera.
- La muñeca está alineada con el antebrazo, ni doblada hacia arriba ni caída.
- El quinto dedo es corto: toca un poco más «de pie», sobre su lado exterior, sin doblarse.
Ejercicio: cinco dedos en reposo
Coloca los cinco dedos de la mano derecha sobre Do Re Mi Fa Sol sin tocar. Levanta cada dedo unos milímetros y vuelve a bajarlo, uno a uno, observando con atención: los demás dedos se quedan quietos y la articulación de la uña no se hunde. Haz lo mismo con la mano izquierda sobre el Do Re Mi Fa Sol de abajo (meñique en el Do).
Errores frecuentes:
- La articulación de la uña que «se rompe» (se hunde): fortalécela tocando muy despacio, con el dedo bien colocado, mientras lo observas.
- Dedos demasiado curvados, como garras: el movimiento se vuelve seco y tenso.
- Un meñique recogido bajo la mano, o un pulgar que cuelga por debajo del teclado.
- Dedos que no tocan levantados en el aire, rígidos: deben quedarse apoyados sobre las teclas.
Consejo: observa tu mano de perfil en un espejo, o grábala con el móvil apoyado en un lado del atril. Mientras tocas nunca ves tu mano de lado: el vídeo lo revela todo.
✓ Hacer el cuestionario de la lección
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