Inversiones y bajo cifrado
Teoría musical · Acordes · Nivel 3 · 12 min
Un acorde conserva su nombre sea cual sea el orden de sus notas: Do–Mi–Sol, Mi–Sol–Do y Sol–Do–Mi son todos acordes de Do mayor. Pero la nota del bajo (la más grave) cambia profundamente su color y su función. Esa es la idea de inversión.
| Posición | Nota del bajo | Ejemplo en Do | Cifrado |
|---|---|---|---|
| Estado fundamental | fundamental | Do – Mi – Sol | 5/3 (normalmente se omite) |
| Primera inversión | tercera | Mi – Sol – Do | 6 |
| Segunda inversión | quinta | Sol – Do – Mi | 6/4 («seis-cuatro») |
M:4/4 L:1/2 K:C "C"[CEG]2 | "C/E"[EGc]2 | "C/G"[Gce]2 |]
El bajo cifrado
En la época barroca, el clavecinista a menudo solo leía una línea de bajo con números encima: el bajo continuo. Las cifras indican los intervalos sobre el bajo. En primera inversión, sobre Mi encontramos Sol (una tercera) y Do (una sexta): se escribe simplemente «6». En segunda inversión, sobre Sol encontramos Do (una cuarta) y Mi (una sexta): «6/4», que se lee «seis-cuatro». El estado fundamental (tercera + quinta, «5/3») generalmente no se cifra.
¿Para qué sirven las inversiones?
Permiten enlazar acordes sin dar saltos. Compara: Do – Fa – Sol – Do, todo en estado fundamental, obliga a grandes desplazamientos de la mano. Con inversiones, cada dedo se mueve uno o dos semitonos:
M:4/4 L:1/4 K:C "C"[CEG]2 "F/C"[CFA]2 | "G/B"[B,DG]2 "C"[CEG]2 |]
Do se queda quieto, Mi sube a Fa, Sol sube a La… Este es el secreto de un acompañamiento fluido y la base de la conducción de voces que estudiaremos más adelante.
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