Detectar y soltar las tensiones
· Salud del pianista · Nivel 2 · 13 min
Tocar el piano requiere esfuerzo, pero un esfuerzo breve y localizado: bajas la tecla y luego sueltas. La tensión se convierte en un problema cuando permanece después de la nota, o cuando se extiende a músculos que no tienen nada que hacer (hombros, mandíbula, cuello). Es la principal fuente de cansancio, de sonido duro… y, a la larga, de dolor.
Zonas que vigilar
| Zona | Señal de tensión | Remedio |
|---|---|---|
| Hombros | Suben hacia las orejas | Espira y déjalos «caer» en los bolsillos traseros |
| Mandíbula, cara | Dientes apretados, lengua pegada al paladar, muecas | Labios entreabiertos, mandíbula suelta |
| Respiración | Aliento contenido en los pasajes difíciles | Espira al comienzo de las frases |
| Pulgar | Pulgar rígido, tirado hacia dentro o aplastado | Pulgar flexible apoyado sobre su lado, base relajada |
| Muñeca | Muñeca bloqueada, sin movimiento | Pequeños movimientos libres, consulta la muñeca |
| Dedos inactivos | Dedos levantados en el aire, rígidos | Déjalos descansar cerca de las teclas |
El ejercicio «dejar caer y soltar»
Toca cada nota con el peso del brazo y luego suelta inmediatamente durante el silencio: la mano sigue sobre la tecla, pero sin empujar. Durante cada silencio, comprueba que el hombro, la muñeca y el pulgar están libres.
M:4/4 L:1/4 Q:1/4=60 K:C C2 z2 | E2 z2 | G2 z2 | c4 |]
Después vuelve a tocarlo manteniendo cada nota durante todo el compás, pero soltando el esfuerzo durante la nota: el sonido dura porque la tecla está bajada, no por la presión. Es la sensación fundamental que debes encontrar en toda tu forma de tocar.
El repaso corporal
Cada 5 a 10 minutos, haz una pausa de diez segundos y recorre mentalmente tu cuerpo de arriba abajo: frente, mandíbula, cuello, hombros, codos, muñecas, manos, espalda, piernas. Suelta lo que esté tenso. Al principio tienes que acordarte de hacerlo; con el tiempo se convierte en un reflejo, incluso mientras tocas.
¿De dónde viene la tensión?
- Un tempo demasiado rápido para tu nivel de control: «fuerzas» para llegar.
- Miedo a equivocarte: te aferras a las teclas.
- Digitaciones inadecuadas que obligan a hacer contorsiones.
- Mala colocación: banqueta demasiado baja o demasiado cerca (consulta la postura).
- Volumen excesivo: tocar fuerte empujando con los dedos en lugar de usar el peso.
- Confundir tensión con energía: un forte potente nace del peso y de la velocidad, no de la crispación.
- Quedarse apretando el fondo de la tecla después de cada nota.
- Ignorar un cansancio creciente: es una señal para ir más despacio o hacer una pausa.
Ejercicio
Toca el Estudio n.º 2 a un tempo lento, haciendo un repaso corporal al final de cada línea. Luego grábate en vídeo: observa tus hombros y tu cara. Lo que no se siente, a menudo se ve.