El rondó y el tema con variaciones

· La forma: construir una pieza · Nivel 4 · 18 min

Dos formas para dos placeres distintos. El rondó juega con el placer del regreso: un estribillo vuelve una y otra vez, separado por episodios contrastantes. El tema con variaciones juega con el placer de la transformación: el mismo tema vuelve sin cesar, pero transformado cada vez. En ambos casos desarrollas una habilidad esencial del compositor: hacer mucho con poco.

1. El rondó: ABACA

Un rondó alterna un estribillo (A) con episodios (B, C…). Lo encontrarás en todas partes, desde los rondeaux de Couperin hasta los finales de las sonatas de Mozart y de Beethoven.

ABACA (+ coda)
Estribillo, Do mayorEpisodio 1, Sol mayorEstribilloEpisodio 2, La menor o Fa mayorEstribillo, final

Tres reglas para un buen rondó:

  • El estribillo debe reconocerse al instante: un ritmo característico, una melodía cantable, un final claro con una cadencia perfecta. Si el oyente no lo reconoce en dos compases, el rondó no funciona.
  • Los episodios deben contrastar entre sí y con el estribillo: B puede ser más lírico, C más dramático (a menudo en menor).
  • El final de cada episodio prepara el regreso: una semicadencia (una parada en la dominante) crea expectación por el estribillo.

2. El tema con variaciones

Presentas un tema corto y sencillo, y luego lo repites varias veces cambiando un aspecto cada vez. El esqueleto (las notas principales y la armonía) sigue siendo reconocible: es lo que mantiene la unidad del conjunto. Mozart escribió doce variaciones sobre «Ah vous dirai-je, maman» (Estrellita, ¿dónde estás?): un tema de una sencillez infantil y una invención inagotable.

Aquí tienes nuestro tema de 4 compases. Memoriza sus notas estructurales: Do–Mi–Sol–Mi, Fa–La–Sol, Mi–Do–Re–Si, Do.

M:4/4
L:1/4
Q:1/4=90
K:C
%%staves {RH LH}
V:RH clef=treble
V:LH clef=bass
[V:RH] "C"C E G E | "F"F A "C/E"G2 | "Am"E C "G"D B, | "C"C4 |]
[V:LH] C,2 C,2 | F,2 E,2 | A,,2 G,,2 | C,4 |]

Variación 1: ornamental

Rellena los huecos entre las notas estructurales con notas de paso y bordaduras. El tema sigue ahí, en los tiempos fuertes, pero ahora «fluye» en corcheas.

M:4/4
L:1/8
Q:1/4=90
K:C
%%staves {RH LH}
V:RH clef=treble
V:LH clef=bass
[V:RH] C2 EF G2 FE | FG AB c B G2 | ED CE DC B,D | C6 z2 |]
[V:LH] C,4 C,4 | F,4 E,4 | A,,4 G,,4 | C,8 |]

Variación 2: rítmica

Las mismas notas, un ritmo nuevo: los valores con puntillo dan un carácter de marcha, y la mano izquierda empieza a saltar.

M:4/4
L:1/8
Q:1/4=100
K:C
%%staves {RH LH}
V:RH clef=treble
V:LH clef=bass
[V:RH] C3 E G3 E | F3 A G4 | E3 C D3 B, | C8 |]
[V:LH] C,2 [E,G,]2 C,2 [E,G,]2 | F,2 [A,C]2 E,2 [G,C]2 | A,,2 [C,E,]2 G,,2 [B,,D,]2 | C,2 [E,G,]2 C,4 |]

Variación 3: cambio de modo

Pasamos a Do menor: basta con usar la armadura de tres bemoles (Mi♭, La♭, Si♭) y mantener el Si becuadro, la sensible, en el compás 3. Más lento, el mismo tema se vuelve solemne, casi trágico. Es la variación más espectacular con el menor esfuerzo.

M:4/4
L:1/4
Q:1/4=60
K:Cm
%%staves {RH LH}
V:RH clef=treble
V:LH clef=bass
[V:RH] "Cm"C E G E | "Fm"F A "Cm/Eb"G2 | "Ab"E C "G"D =B, | "Cm"C4 |]
[V:LH] C,2 C,2 | F,2 E,2 | A,,2 G,,2 | C,4 |]

Variación 4: cambio de textura

El tema sube una octava y la mano izquierda pasa a un bajo de Alberti (fundamental–quinta–tercera–quinta). De repente estás escuchando una sonatina clásica.

M:4/4
L:1/8
Q:1/4=110
K:C
%%staves {RH LH}
V:RH clef=treble
V:LH clef=bass
[V:RH] c2 e2 g2 e2 | f2 a2 g4 | e2 c2 d2 B2 | c8 |]
[V:LH] C,G,E,G, C,G,E,G, | F,A,CA, E,G,CG, | A,,E,C,E, G,,D,B,,D, | C,G,E,G, C,4 |]

Hay otras palancas: una variación de carácter (un vals en 3/4, una canción de cuna, una marcha fúnebre), una variación contrapuntística (el tema en la mano izquierda, una nueva melodía por encima), una variación armónica (las mismas notas, acordes nuevos). Un ciclo convincente suele ir de lo más sencillo a lo más brillante, con una variación lenta en menor cerca del final, seguida de una última variación virtuosa o triunfal.

Consejo: escribe primero el «esqueleto» de tu tema (una nota por tiempo fuerte, más los acordes). Cada variación no es más que una manera distinta de vestir ese esqueleto. Si una variación pierde el esqueleto, el oyente pierde el hilo.
Errores frecuentes: un tema demasiado largo o complicado (bastan de 8 a 16 compases sencillos, como demostró Mozart); variaciones que lo cambian todo a la vez (ya no se reconoce nada); o, al contrario, variaciones tímidas en las que solo cambia un pequeño detalle. Cambia uno o dos parámetros con decisión cada vez.

Tu taller

  1. Escribe un tema de 8 compases en Do mayor en el editor ABC (o toma el de esta lección y alárgalo). Termínalo con una cadencia perfecta.
  2. Anota en papel su esqueleto: las notas de los tiempos fuertes y el acorde de cada compás.
  3. Escribe tres variaciones: una ornamental (corcheas), una en menor (más lenta) y otra con un acompañamiento nuevo (Alberti, vals o acordes desplegados).
  4. Con el mismo tema como estribillo, construye un pequeño rondó ABACA: escribe un episodio B en Sol mayor y un episodio C en La menor, de 8 compases cada uno, que terminen en una semicadencia.
  5. Escucha el conjunto: ¿se reconoce el estribillo desde su segundo compás cada vez que vuelve? ¿Puedes describir en una frase la «personalidad» de cada variación?

✓ Hacer el cuestionario de la lección

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