Repetición y variación

· Primeras ideas · Nivel 1 · 14 min

Tienes un motivo. ¿Y ahora qué? La tentación es inventar un segundo, luego un tercero… y acabar con un collar de cuentas sin relación entre sí. Los compositores hacen lo contrario: repiten su motivo para que se quede grabado y luego lo varían para que nadie se aburra. Toda la música, de las canciones infantiles a las sinfonías, vive de ese equilibrio.

1. La repetición crea memoria

Una idea oída una vez se evapora. Oída dos veces, se convierte en un punto de referencia. Escucha Frère Jacques: cada motivo se repite enseguida, y por eso todos los niños se la saben de memoria tras oírla una sola vez.

M:4/4
L:1/4
Q:1/4=110
K:C
C D E C | C D E C | E F G2 | E F G2 |]

2. La variación mantiene viva la atención

Si lo repites todo idéntico, el oído desconecta. La solución: repetir casi lo mismo. Conserva suficientes elementos para que el motivo siga siendo reconocible y cambia solo uno. Tomemos el motivo de la lección anterior y veamos cinco maneras de variarlo.

TécnicaQué cambiaQué se mantiene
Cambiar el finalla última notael ritmo, el inicio del contorno
Transportarla altura (todo sube un grado)el ritmo, el contorno
Variar el ritmolas duracioneslas alturas
Ornamentarse añaden notas de pasolas notas principales
Invertir el contornola dirección (sube en lugar de bajar)el ritmo

Escucha en orden: el motivo original, luego el final cambiado (se posa en Do), el transporte un grado más arriba, el ritmo con puntillo y la versión ornamentada.

M:4/4
L:1/4
Q:1/4=96
K:C
C E G/ F/ E | D4 | C E G/ F/ E | C4 | D F A/ G/ F | E4 | C3/2 E/ G/ F/ E | D4 | C D/ E/ G/ F/ E | D4 |]

Cada variación se relaciona de inmediato con el original, pero aporta una pequeña novedad. Es lo que los compositores llaman lógica motívica.

3. El esquema «repetir – variar – concluir»

Esta es la forma más habitual de construir una frase de cuatro compases: enunciar el motivo, repetirlo y luego variarlo para concluir. Aquí el motivo se toca dos veces, la segunda con un final distinto que cae sobre Do. Una mano izquierda muy sencilla lo acompaña.

M:4/4
L:1/4
Q:1/4=92
K:C
%%staves {RH LH}
V:RH clef=treble
V:LH clef=bass
[V:RH] "C"C E G/ F/ E | "G"D4 | "C"C E G/ F/ E | "C"C4 |]
[V:LH] C,4 | G,,4 | C,4 | C,4 |]

El primer enunciado termina en Re (en suspenso), el segundo en Do (conclusivo). ¡Con un solo motivo ya tienes una pequeña frase completa!

La regla de tres: una idea oída una vez es una sorpresa; dos veces, un punto de referencia; tres veces, una insistencia. Una cuarta repetición idéntica casi siempre aburre: a esas alturas, cambia algo.
Errores frecuentes:
  • Variarlo todo a la vez: si cambias el ritmo, las alturas y el contorno al mismo tiempo, ya no es una variación sino una idea nueva. Cambia uno o dos parámetros como mucho.
  • No repetir nunca: por miedo a sonar «simple», se encadenan ideas nuevas. El oyente se pierde. Repetir no es pereza, es generosidad hacia quien escucha.
  • Copiar y pegar sin fin: en el piano roll es tentador duplicar un motivo ocho veces. Escucha: a partir de la tercera vez, necesita una variación.

Tu taller

  1. Recupera tu motivo «ganador» de la lección anterior en el piano roll.
  2. Escribe cuatro variaciones, una por técnica: cambia el final, transpórtalo un grado, varía el ritmo y ornaméntalo con notas de paso.
  3. Construye una frase de cuatro compases siguiendo el esquema: motivo (compases 1–2), motivo variado que termina en Do (compases 3–4).
  4. Añade una mano izquierda muy sencilla: un Do grave en redonda, o un Sol grave cuando la melodía termina en Re.
  5. Toca tu frase a alguien y pídele que cante el principio: si puede hacerlo, la repetición ha cumplido su función.

Autoevaluación: en tu frase, ¿puedes señalar qué se repite y qué se varía? Cada variación debe conservar al menos un elemento en común con el motivo.

✓ Hacer el cuestionario de la lección

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