Introducciones, finales y títulos
· Desarrollar y terminar · Nivel 4 · 15 min
Dicen que nunca hay una segunda oportunidad para causar una primera impresión… y que el oyente recuerda sobre todo el final. Entre medias, tu pieza puede ser preciosa: pero si empieza en frío y se detiene en seco, parecerá inacabada. Esta lección te da recetas probadas para «abrir la puerta» y «cerrar la puerta» con elegancia, y después para vestir tu pieza con un título y unas indicaciones de expresión que guíen al intérprete.
La introducción: instalar un mundo
Una introducción tiene tres funciones: establecer la tonalidad, fijar el tempo y el carácter, y crear expectación. Las soluciones más habituales:
- El vamp: el acompañamiento solo durante dos o cuatro compases, como una alfombra que se despliega antes de que entre la melodía. Es la solución de las canciones, los nocturnos y la música de cine.
- Anticipar el motivo: dejas oír la cabeza del tema (a menudo en el bajo, o en notas largas) para que el oído lo reconozca más tarde.
- Pedal de dominante: un Sol tenido o repetido en el bajo (en Do) crea una tensión que «pide» que el tema empiece sobre la tónica.
- La introducción lenta: unos acordes solemnes antes de un Allegro, a la manera de Haydn.
Aquí tienes un vamp: dos compases de acompañamiento en corcheas (Do, La menor), y luego entra la melodía sobre el mismo bucle. El pianista y el oyente han tenido tiempo de «instalarse».
M:4/4
L:1/8
Q:1/4=80
K:C
%%staves {RH LH}
V:RH clef=treble
V:LH clef=bass
[V:RH] "C" z8 | "Am" z8 | "C" e3 d c2 G2 | "Am" A6 z2 |]
[V:LH] C,G,CG, C,G,CG, | A,,E,A,E, A,,E,A,E, | C,G,CG, C,G,CG, | A,,E,A,E, A,,E,A,E, |]
El final: prolongar, retrasar, sorprender
Una cadencia perfecta (V–I) basta para terminar una frase, pero rara vez una pieza entera: el final debe pesar más que las cadencias del camino. Algunas técnicas:
1. La cadencia evitada y luego lograda. Llevas hacia la cadencia final… y en lugar del I caes en el vi (La menor): es la cadencia rota. Repites entonces la frase y esta vez concluyes. Esta «salida en falso» hace que el verdadero final sea mucho más satisfactorio.
M:4/4
L:1/8
Q:1/4=76
K:C
%%staves {RH LH}
V:RH clef=treble
V:LH clef=bass
[V:RH] "F" c2 A2 "G7" B2 d2 | "Am" c8 | "F" c2 A2 "G7" B2 d2 | "C" c8 |]
[V:LH] [F,,F,]4 [G,,G,]4 | [A,,A,]8 | [F,,F,]4 [G,,G,]4 | [C,,C,]8 |]
2. La cadencia plagal, o «amén». Después de la cadencia perfecta añades IV–I: una prolongación apaciguadora, como un eco. Es el final de los himnos y de muchas baladas.
M:4/4
L:1/8
Q:1/4=60
K:C
%%staves {RH LH}
V:RH clef=treble
V:LH clef=bass
[V:RH] "F" [Acf]4 [Acf]4 | "C" [Gce]8 |]
[V:LH] [F,,F,]8 | [C,,C,]8 |]
3. La tercera de picardía. Una pieza en menor que termina en un acorde mayor: el Do♮ esperado se convierte en Do♯ en La menor. Bach la usa constantemente; el efecto es luminoso, como el sol que asoma justo al final.
M:4/4
L:1/8
Q:1/4=60
K:Am
%%staves {RH LH}
V:RH clef=treble
V:LH clef=bass
[V:RH] "Dm/F" d2 c2 "E7/G#" B4 | "A" [A^ce]8 |]
[V:LH] [F,A,]4 [^G,D]4 | [A,,E,A,]8 |]
4. La coda en eco. Recuerdas el motivo una última vez, más suave y más agudo, como un recuerdo, y luego un acorde tenido con calderón. Añade un ritardando para dejar respirar el tiempo.
M:4/4
L:1/8
Q:1/4=72
K:C
%%staves {RH LH}
V:RH clef=treble
V:LH clef=bass
[V:RH] !p! C D E C G4 | "^rit." !pp! c d e c g4 | !fermata![CEGc]8 |]
[V:LH] [C,G,]8 | [C,G,]8 | !fermata![C,,C,]8 |]
Otros finales posibles: el tag (repetir los últimos compases dos o tres veces), el fundido (el bucle se repite mientras se apaga, típico del pop) o el final abierto (un acorde sin resolver, una pregunta en el aire; resérvalo para piezas en las que esa sea precisamente la intención).
Títulos y carácter
Un título no es una etiqueta: es la primera indicación de interpretación. Schumann dio a las piezas de su Álbum para la juventud títulos evocadores («El jinete salvaje», «El alegre campesino»); Satie se divertía con títulos absurdos; Chopin prefería títulos de género (Nocturno, Mazurca, Preludio). Tienes tres familias a tu alcance:
- El género: Vals, Canción de cuna, Estudio, Nocturno… El oyente sabe qué esperar.
- La imagen: «Lluvia de otoño», «El faro»: el título orienta la imaginación.
- El guiño: un título inesperado que añade un toque de humor o de misterio.
Indicaciones de tempo y de expresión
Una partitura sin indicaciones es una receta sin temperatura del horno. Como mínimo, indica: el tempo (indicación metronómica y palabra: Andante, Allegretto…), los matices (p, mf, f, crescendos), los cambios de tempo (rit., a tempo) y el carácter (dolce, cantabile, con moto, misterioso). Puedes escribir en italiano, la lengua tradicional, o en tu propio idioma, como hicieron Debussy y Satie en francés («Doux et triste», «Très lent»).
Tu taller
- Toma una pieza de ocho o dieciséis compases que hayas escrito (por ejemplo, en la lección tu primera melodía).
- En el piano roll, añade una introducción de dos o cuatro compases con una de estas tres técnicas: vamp, anticipación del motivo o pedal de dominante.
- Escribe tres finales diferentes: cadencia rota y luego perfecta, cadencia plagal «amén», coda en eco (o una tercera de picardía si tu pieza está en menor). Escucha y quédate con el mejor.
- Copia la versión final en el editor ABC con un título (T:), un tempo (Q:), al menos dos matices y un rit.
- Busca tres títulos posibles, uno por familia (género, imagen, guiño), y elige el que mejor corresponda al carácter.
- Autoevaluación: si tocas solo la introducción, ¿alguien puede adivinar el carácter de la pieza? Si tocas solo los cuatro últimos compases, ¿suena a «fin»?
✓ Hacer el cuestionario de la lección
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