Franz Liszt (1811–1886)

El mayor virtuoso del siglo XIX, compositor visionario y profesor generoso que convirtió el piano en una orquesta.

Hijo de un administrador al servicio de los príncipes Esterházy, Liszt fue un niño prodigio; estudió en Viena con Carl Czerny y Antonio Salieri y después se trasladó a París con su familia. Tras escuchar al violinista Paganini en 1832, decidió llevar ese tipo de virtuosismo al piano.

Desde finales de la década de 1830 hasta 1847 recorrió Europa en triunfo: ningún pianista había despertado nunca tanto entusiasmo. Fue uno de los primeros en dar conciertos enteros él solo, de memoria. Después abandonó su carrera de virtuoso para ser maestro de capilla en Weimar, donde compuso sus poemas sinfónicos y defendió la música de Wagner y de Berlioz.

A partir de la década de 1860 vivió entre Roma, Weimar y Budapest; recibió las órdenes menores y el título de abate. Sus últimas obras, despojadas y a veces sin una tonalidad clara, anticipan el siglo XX. Murió en Bayreuth en 1886.

Su catálogo va de los Estudios de ejecución trascendental y las Rapsodias húngaras a colecciones contemplativas (Consolations, Années de pèlerinage), la Sonata en Si menor y cientos de transcripciones. Enseñó gratuitamente a generaciones de pianistas. Liszt enseña a hacer cantar el piano, a usar todo el teclado y a pensar en colores orquestales.

Partituras para piano (3)